La vida es una mezcla entre los aeropuertos y el humo de un cigarrillo. Viene, se va, y mientras vuela por el aire se consume. Algunas veces se pausa y otras se vuelve fugaz, mientras muere día a día alimentándose de dosis de más vida. Es curioso que la vida sea tan frágil y a la vez sea la respuesta para todo. Lo mismo pasa con la tinta que se derrama al escribirse, porque la vida se graba por sí sola. Se revuelve en cada diario y llora, dibuja corazones y líneas abstractas, y también se transforma en otras formas de vida.
A pesar de que la vida es simple, tiene muchas teorías propias. Yo, por ejemplo, tengo grabada la teoría del caos entre las cejas. No es algo visible a primera vista, pero quema como un tatuaje. Quema porque la vida hace que siempre esté esperando preguntas pero el caos no me deja ninguna respuesta.
Resulta triste pensar que la perfección de la vida se mide en alguna que otra historia que ha muerto. Y solo puedo basarme en detalles para explicarme. No tienen por qué ser nocivos ni gratos, simplemente son cicatrices vitales. La vida, tan curiosa como compleja, tiene como enunciado la vida misma, y eso es algo precioso.
Me obsesiona la idea del todo como contenido de nada, siendo todo tan absurdo e inexplicable, como el echar de menos. La frase correcta sería no echar de más. No echar de más sensaciones, ni personas, ni aspectos de uno mismo. Porque la vida es eso, crecer siéndolo todo sin tener ni idea de nada, sin suponer ni juzgar, sólo siendo lo que el espejo dice que se es, lo que la intuición invita a preguntar.
La vida es como un avión que despega cada día sin tener conciencia de estar volando, para acabar consumido en un cigarro volátil, pero disfrutando del paisaje mientras tanto.
martes, 6 de diciembre de 2016
jueves, 1 de diciembre de 2016
Inmortalizando sueños
Vamos a lanzarnos sin maleta al mundo,
a echar la careta a un lado.
Vamos a ser resquicio de un amor ficticio,
individualizándonos estando separados.
Volvámonos incólumes frente al tiempo
cuando vivamos en presente con el pasado.
Reconozcámonos la indiferencia,
guardémonos de la realidad enredados.
Hoy he tenido un sueño,
que mi insomnio ha desmembrado
y cuán grata mi sorpresa
recordarlo como un verso acabado.
a echar la careta a un lado.
Vamos a ser resquicio de un amor ficticio,
individualizándonos estando separados.
Volvámonos incólumes frente al tiempo
cuando vivamos en presente con el pasado.
Reconozcámonos la indiferencia,
guardémonos de la realidad enredados.
Hoy he tenido un sueño,
que mi insomnio ha desmembrado
y cuán grata mi sorpresa
recordarlo como un verso acabado.
domingo, 9 de octubre de 2016
Caos cósmico.
Las almas libres del espacio renuevan sus ciclos, y cuando el eco platónico de los recuerdos haya llegado al límite, alcanzaremos la ansiada infinitud de reminiscencia,
ya que estará esparcida en el polvo de estrellas.
El planeta es un órgano vital donde reina la muerte, y el oxímoron responde sin sentencia, pues el más necesario descanso quiebra todas las eternidades, calmando ese dolor continuo, transformándolo todo en dicha de Naturaleza.
Cómo puedo ser el tiempo, ingrávido en sensibilidad, tan parte de mi propio Yo.Cuán inexperta me noto en medio de una realidad tan material, que lucha para elevar mi intelecto hasta ser desconocedora del Todo. Todo se eclipsa en un segundo al poseerlo, y acabas siendo carne de destrucción,
ya que no podemos abarcar nuestro universo.
Somos sustancias galácticas, materia de astros; Y por ello, nos volveremos a encontrar ya seamos cósmicos o animales,
ya resuenen llantos o supernovas,
ya se haga idéntica la relación de la luz y nuestro genio.
domingo, 2 de octubre de 2016
Me declaro la paz.
Meciéndome en este escenario anímico,
diviso al mundo,
siembro con paz cada mente hastiada,
para que crezcan flores artífices.
Soy un teorema sin dueño,
miembro de las masivas prisas
que tienen las olas al romperse.
Y fue de un beso que me nació la muerte,
al apagar la tenue luz de mi inocencia.
Y fue un pájaro quien se llevó mis jaulas
y contempló con vanidad encima de ellas
a su captor innegable que es la vida.
Pero aún así...
Me proclamo mujer sin bandera,
con apego único por madre tierra,
y que reine en mí un ser apátrida,
para elegir al corazón como estirpe,
cuando ensordece leve mi pecho,
este latir sensible.
Las nubes están repletas de ramas,
y mis alas están ancladas a ellas,
puede que la causa sea,
que en el cielo también eché raíces...
diviso al mundo,
siembro con paz cada mente hastiada,
para que crezcan flores artífices.
Soy un teorema sin dueño,
miembro de las masivas prisas
que tienen las olas al romperse.
Y fue de un beso que me nació la muerte,
al apagar la tenue luz de mi inocencia.
Y fue un pájaro quien se llevó mis jaulas
y contempló con vanidad encima de ellas
a su captor innegable que es la vida.
Pero aún así...
Me proclamo mujer sin bandera,
con apego único por madre tierra,
y que reine en mí un ser apátrida,
para elegir al corazón como estirpe,
cuando ensordece leve mi pecho,
este latir sensible.
Las nubes están repletas de ramas,
y mis alas están ancladas a ellas,
puede que la causa sea,
que en el cielo también eché raíces...
martes, 23 de agosto de 2016
Sin cruce de miradas
Al leer mi poema favorito,
he imaginado tu nombre,
y la nostalgia de mi reloj ha dejado que me des cuerda.
Los gatos están hambrientos de sombras,
sin embargo, yo vivo de sensaciones.
Y la musa arrepentida, vuelve a su celda.
El ego supura verdades violentas,
vidas inconclusas;
Y empiezo a desahuciar eternidades por las noches.
Empiezo a caminar errante por el brote sucio de los días que fueron,
pero que ya nunca son,
Y mis alas empiezan a batir tan fuerte que me anestesian.
Quiero borrar los límites
que cercan un pasado que no toco,
pero que hago mío,
y descompone toda la humanidad que tengo.
Quiero ser ajena al dolor,
extraña al placer,
y sinónimo de sensible.
Me gustaría meterme en otras pieles
desde el alma;
para obligarlas a rendirse ante
un amor,
al que nunca conocieron.
he imaginado tu nombre,
y la nostalgia de mi reloj ha dejado que me des cuerda.
Los gatos están hambrientos de sombras,
sin embargo, yo vivo de sensaciones.
Y la musa arrepentida, vuelve a su celda.
El ego supura verdades violentas,
vidas inconclusas;
Y empiezo a desahuciar eternidades por las noches.
Empiezo a caminar errante por el brote sucio de los días que fueron,
pero que ya nunca son,
Y mis alas empiezan a batir tan fuerte que me anestesian.
Quiero borrar los límites
que cercan un pasado que no toco,
pero que hago mío,
y descompone toda la humanidad que tengo.
Quiero ser ajena al dolor,
extraña al placer,
y sinónimo de sensible.
Me gustaría meterme en otras pieles
desde el alma;
para obligarlas a rendirse ante
un amor,
al que nunca conocieron.
lunes, 1 de agosto de 2016
Abstracción
Podría amarlo todo dando a cambio de dosis de vida. Podría expandir mundos y batir alas mojadas. Podría tener el récord de saltos al vacío, y la arrogancia de reconocerme valiente ante ello. Podría seguir con mis ecuaciones irresolubles, haciendo caóticos mundos que ni siquiera conozco. Podría macerar recuerdos en vitrinas de diamante, adiestrar fantasmas confiando en mi sensibilidad.
Pero no cambiaría un minúsculo ápice de lo que veis, no vendería mis palabras a cualquier persona. Correría riesgos dentro de mí misma, cerraría etapas tóxicas, vencería al ego. Sembraría huracanes midiendo la escala de mi piel, y pensaría en los inviernos en los que no existíamos.
Porque con solo un beso de relámpago pararíamos el tráfico y la magia pasaría a ser personaje secundario. Porque creamos un lenguaje muy lejos de la exasperante quietud del resto del mundo, y la distancia sublima cegándonos de sensaciones, a pesar de que no entiende este idioma. Conspiramos con los satélites intangibles que rodean nuestros cuerpos para que estimulen nuestra parte humana, y dejamos que el deseo nos construya.
Y para terminar, defraudamos a los calendarios por nuestra falta de atención al reloj.
lunes, 27 de junio de 2016
"Deshielo"
No quedan ejemplares de tristeza en mi manual,
porque los he regalado todos.
Y es mi ego el que dibuja,
pintando sombras en las razones
de no ser una más.
Quizá porque el tiempo me ha desvelado demasiados capítulos,
sin quererlo.
La distancia que me separa de la tierra es intangible,
y esa inconsciencia se clava tanto
que no puedo abarcarla.
Cuando se apaga la luna,
trato de nublar las estrellas escribiendo relámpagos,
trato de abandonarme para darme a la vorágine del recuerdo.
Pero quiero salir de aquí,
empaparme de vida,
recorrer dunas inacabables
y plantar todos mis sueños.
Quiero regalarme a la inconstancia del amor
recordándome que el equilibrio merece la pena.
Quiero llegar a la cama y pensar que todo el hielo se ha roto,
que voy a reconstruir un palacio con sus trozos.
Que luego vas a llegar con tus ojos para derretirlo
y edificar un paraíso,
donde solo existan las esperanzas.
porque los he regalado todos.
Y es mi ego el que dibuja,
pintando sombras en las razones
de no ser una más.
Quizá porque el tiempo me ha desvelado demasiados capítulos,
sin quererlo.
La distancia que me separa de la tierra es intangible,
y esa inconsciencia se clava tanto
que no puedo abarcarla.
Cuando se apaga la luna,
trato de nublar las estrellas escribiendo relámpagos,
trato de abandonarme para darme a la vorágine del recuerdo.
Pero quiero salir de aquí,
empaparme de vida,
recorrer dunas inacabables
y plantar todos mis sueños.
Quiero regalarme a la inconstancia del amor
recordándome que el equilibrio merece la pena.
Quiero llegar a la cama y pensar que todo el hielo se ha roto,
que voy a reconstruir un palacio con sus trozos.
Que luego vas a llegar con tus ojos para derretirlo
y edificar un paraíso,
donde solo existan las esperanzas.
jueves, 9 de junio de 2016
-Se hace tarde- Le dijo-
Pero en esa ciudad nunca amanecía ni dejaba de anochecer en cada momento. La realidad era que aun sintiendo el humo de ese rebaño, aun creyéndose humanos como el resto, podían bailar con las sombras de las farolas, y saltaban, como estrellas fugaces entre las supernovas faltas de vida.
Se enseñaban a arrancarse más fuerte las horas del reloj, su colapso había estallado en conexiones infinitas de lenguajes no verbales, habían superado los principios de la gravedad. Y aún así se podría decir que no eran palpables a espacio físico.
Sonaban en un pentagrama que dejaba fluir su vocabulario, daban forma a las notas efímeras de las dudas, se rezaban a sí mismos porque estaban llegando hasta el centro de la humanidad, a robar el corazón de las personas sin prejuicios.
Y además establecían vínculos que afectaban hasta al amor, haciéndole reconocerse inútil ante ellos. Porque hasta la luna quería verles brillar, para al fin tener el descanso eterno.
Se enseñaban a arrancarse más fuerte las horas del reloj, su colapso había estallado en conexiones infinitas de lenguajes no verbales, habían superado los principios de la gravedad. Y aún así se podría decir que no eran palpables a espacio físico.
Sonaban en un pentagrama que dejaba fluir su vocabulario, daban forma a las notas efímeras de las dudas, se rezaban a sí mismos porque estaban llegando hasta el centro de la humanidad, a robar el corazón de las personas sin prejuicios.
Y además establecían vínculos que afectaban hasta al amor, haciéndole reconocerse inútil ante ellos. Porque hasta la luna quería verles brillar, para al fin tener el descanso eterno.
miércoles, 25 de mayo de 2016
Naturaleza
El eco de las palabras rezuma hastío,
y yo temo al Narciso que se refleja,
cuando suicida su imagen
en las aguas cristalinas de la memoria.
El paisaje de mi cuerpo abatido
me recuerda al saber de mis querencias,
irisiados ápices de esperanza
que exprimen su jugo por mi estómago.
Ellos permiten que el futuro se construya,
porque viven en presente.
Y yo levito junto a esta orilla,
mientras el humo acaricia mis brazos.
Entonces le doy impulso a las manecillas
y me congelo en un rol más humano.
Y cuando me empieza a iquietar el desánimo,
vuelvo a batir las alas.
Al final mi cuerpo se funde
en un Universo que macera el tiempo
y salgo a flote disfrazada de estrella
para iluminar el vacío de la realidad.
y yo temo al Narciso que se refleja,
cuando suicida su imagen
en las aguas cristalinas de la memoria.
El paisaje de mi cuerpo abatido
me recuerda al saber de mis querencias,
irisiados ápices de esperanza
que exprimen su jugo por mi estómago.
Ellos permiten que el futuro se construya,
porque viven en presente.
Y yo levito junto a esta orilla,
mientras el humo acaricia mis brazos.
Entonces le doy impulso a las manecillas
y me congelo en un rol más humano.
Y cuando me empieza a iquietar el desánimo,
vuelvo a batir las alas.
Al final mi cuerpo se funde
en un Universo que macera el tiempo
y salgo a flote disfrazada de estrella
para iluminar el vacío de la realidad.
lunes, 16 de mayo de 2016
Vidas recurrentes.
Cuando la luz naranja de la noche nace,
nuestras almas se encienden desde tierra firme,
y viajan libres,
mezclándose con las lunas de otros siglos.
Reaparecemos vestidos entre dos pieles,
creando supernovas de nuestras explosiones.
Ya suenan los vencejos en la calle,
porque en esta noche
desprendemos más luz que en primavera.
Deseamos la paz del domingo,
en cada paso que damos,
desnudamos al reloj
y le ganamos la batalla.
Y esta cabeza de otros siglos
quiere conocerte
en el fin de otros tiempos,
para así chocar un día.
y hacer que el presente no tenga límites.
nuestras almas se encienden desde tierra firme,
y viajan libres,
mezclándose con las lunas de otros siglos.
Reaparecemos vestidos entre dos pieles,
creando supernovas de nuestras explosiones.
Ya suenan los vencejos en la calle,
porque en esta noche
desprendemos más luz que en primavera.
Deseamos la paz del domingo,
en cada paso que damos,
desnudamos al reloj
y le ganamos la batalla.
Y esta cabeza de otros siglos
quiere conocerte
en el fin de otros tiempos,
para así chocar un día.
y hacer que el presente no tenga límites.
lunes, 9 de mayo de 2016
Afuera está lloviendo.
Me he escapado de las leyes de la gravedad
para volar hacia mi ley innata
y revelarle al mundo la combinación de mi celda.
Después, he huído lejos, haciéndole trampas a la necesidad,
para que no vuelva toda la sensibilidad que me robaste.
Pero todo ha sido en vano y me he asustado
preguntándome si de verdad te concedo el pase
para el Universo que compartimos.
Mientras, estoy recorriendo la urbe
y escribiéndote cartas sin sellar,
porque tú te llevaste aquellas leyes.
Y yo espero correspondencia de mí misma,
arrancando todas las hojas de mi memoria.
Deshojando atardeceres de sueños aplazados,
agradeciendo los relámpagos de tus ojos tristes.
Como no nos sirven los códigos,
quiero que apagues tu vida esta noche.
Que te fundas en mí hasta que esto sea irreversible,
que me oigas cuando te miro a los ojos
y que me escuches cuando te miro al alma.
Sálvame las caricias para que despeje todas las ecuaciones
y cuando amanezca,
haz que se vuelvan irresolubles.
para volar hacia mi ley innata
y revelarle al mundo la combinación de mi celda.
Después, he huído lejos, haciéndole trampas a la necesidad,
para que no vuelva toda la sensibilidad que me robaste.
Pero todo ha sido en vano y me he asustado
preguntándome si de verdad te concedo el pase
para el Universo que compartimos.
Mientras, estoy recorriendo la urbe
y escribiéndote cartas sin sellar,
porque tú te llevaste aquellas leyes.
Y yo espero correspondencia de mí misma,
arrancando todas las hojas de mi memoria.
Deshojando atardeceres de sueños aplazados,
agradeciendo los relámpagos de tus ojos tristes.
Como no nos sirven los códigos,
quiero que apagues tu vida esta noche.
Que te fundas en mí hasta que esto sea irreversible,
que me oigas cuando te miro a los ojos
y que me escuches cuando te miro al alma.
Sálvame las caricias para que despeje todas las ecuaciones
y cuando amanezca,
haz que se vuelvan irresolubles.
martes, 26 de abril de 2016
Unidos por generaciones
Los impulsos de toda generación empiezan y acaban en una cama. Y de cualquier cama del mundo a la conciencia de cualquier cuerpo. Nuestras metas nos dictan si la inocencia se queda o no, si pese a todo vamos a crecer o a compartir asiento con los niños del parque, o tragos amargos en bares bohemios. Nos limitamos a vivir rápido hasta el balance de diciembre, y es aquí donde expira otro capítulo. Y junto a él nos mecemos en los abismos de la contrición, haciendo que los días cuenten para estancarnos en esa nueva etapa. Somos la generación sensata aunque nos estemos perdiendo, pese a que compartamos más con nosotros mismos que con el resto. Queremos ser eternos cuando ponemos nuestra vida en orden, cuando alcanzamos la madurez suficiente para sabernos lúcidos, aunque frente el peso de lo que nace y lo que muere, solo nos quede la esperanza.
miércoles, 20 de abril de 2016
Reflexión.
Cuando la nada se apropia de tu realidad puedes observar las cosas desde otra perspectiva. Puedes recrearte limpio tras un espejo que sabes que no es el tuyo, y apostar tus cartas en juegos que sabes que no vas a ganar. Pero cuando ese estado se adueña de tu propia dualidad, empiezas a cuestionarte aspectos que ni siquiera existen, inventando grandes paisajes abstractos fruto de tus propias estructuras profundas de la mente. Y es aquí cuando llegas al fondo de lo que realmente eres, de tu esencia sin más matices que los únicos, sin más factores que vislumbren tu cuerpo aun con destellos tenues repletos de significado. Cuando cargas todas las armas con esa realidad y las disparas desde el conocimiento del no ser, empiezas a ganar batallas. Porque esas batallas hacen que te pierdas aún más en la contrariedad de tu propia lucidez. Y empiezas a formar parte del paisaje, creándote a su forma. Rompiendo con toda regla que te hace ser humano, solo con el fin de reconocerte.
sábado, 16 de abril de 2016
Atemporalidades.
El disfraz de mi significado revive entre los recuerdos
y el invierno que recorre mis huesos
me lleva a una zona atemporal.
Respiro hondo desde mis abstractas raíces para aliviar el frío,
pero no siempre lo soporto porque mi abrigo está mojado,
porque mi única protección vive en mi cuerpo
y no la diviso desde aquí arriba.
Las líneas que dibujo no se borran en la oscuridad,
y el silencio las hace singulares y eternas.
Las conexiones son lo único que permanece en esta realidad difuminada,
y puedo hacer que no se extingan,
que se aviven a medida que cojo impulso.
Sólo escucho lo que me dictan las sensaciones,
al enunciado que responde a una pregunta ambigua.
Y sigo tomando antibióticos contra el amor,
contra el miedo que me retrata.
Sólo escucho sus diagnósticos,
y me pitan los oídos,
y cuando me doy por completo desaparecen los síntomas,
dejo que mi alma libre roce cada milímetro de esta enfermedad.
Porque tus frenos están alerta de mis pies
ya que cada vez que huyo todo esto vuelve
y no me deja avanzar.
Vivo en la nube de las noches que no duermo
y los días que gasto creyendo que todo vuelve al mismo punto.
Y me veo flotando en el espacio,
porque cuando llegue el big bang
ya estaremos muy lejos de este planeta.
y el invierno que recorre mis huesos
me lleva a una zona atemporal.
Respiro hondo desde mis abstractas raíces para aliviar el frío,
pero no siempre lo soporto porque mi abrigo está mojado,
porque mi única protección vive en mi cuerpo
y no la diviso desde aquí arriba.
Las líneas que dibujo no se borran en la oscuridad,
y el silencio las hace singulares y eternas.
Las conexiones son lo único que permanece en esta realidad difuminada,
y puedo hacer que no se extingan,
que se aviven a medida que cojo impulso.
Sólo escucho lo que me dictan las sensaciones,
al enunciado que responde a una pregunta ambigua.
Y sigo tomando antibióticos contra el amor,
contra el miedo que me retrata.
Sólo escucho sus diagnósticos,
y me pitan los oídos,
y cuando me doy por completo desaparecen los síntomas,
dejo que mi alma libre roce cada milímetro de esta enfermedad.
Porque tus frenos están alerta de mis pies
ya que cada vez que huyo todo esto vuelve
y no me deja avanzar.
Vivo en la nube de las noches que no duermo
y los días que gasto creyendo que todo vuelve al mismo punto.
Y me veo flotando en el espacio,
porque cuando llegue el big bang
ya estaremos muy lejos de este planeta.
miércoles, 13 de abril de 2016
Pasajes.
Con las alas mojadas no se puede volar,
pero ellos rezuman plumas de cada poro.
En ese planeta bloquean al resto,
edificándose piel con piel,
aliviando la cicatriz del tiempo.
Cuando empieza el ciclo,
se encuentran furtivos,
esperan para sorprenderse con el beso del preámbulo
mientras juegan a perder la noción
y a olvidarse de la realidad.
Es el afán del planeo por el ocaso entre piernas y libido,
dictando leyes que van a romper,
contribuyendo al desgaste de la indignidad,
ya que cooperan en el mismo circo.
Y cuando están dentro,
se ponen etiquetas estúpidas,
se recrean sagaces enredando el rollo de su película.
Pero después la revelan tirándose a la cama,
silbando el jazz que les hizo rebelarse.
Más tarde se beben el cuerpo
conociendo sus más intrínsecas partes,
rompiendo las reglas que pusieron un día.
Se termina su noche con su impaciencia y llega la mañana
y su olor permanece cuando están perdiendo los autobuses,
cuando critican a su vaga estima
por habérsela dejado toda entre sábanas.
Por saber que los pasos que han dado en el día
les harán preguntas
y sus cuerpos tendrán todas las respuestas.
viernes, 8 de abril de 2016
Gritos a las 2:43
Soy como un libro que no acaba nunca,
y al final no me puedo enamorar de mi misma.
Solo busco entre metáforas
algo que pueda salvarme,
pero no me sale.
No me sale ni un fonema articulando esta boca que no es mía,
ni este reflejo que me asusta.
No puedo dibujar más,
ni subrayar un antónimo que describa mis ánimos,
porque la fuerza se me escapa por los ojos,
estos ríos que limpian mi inocencia
se están amontonando en mi cabeza,
y allí dentro no mojan,
porque tiñen de azul mi conciencia,
Porque el grito que no doy me está matando,
las caricias que no regalo me están dejando sin sangre en las venas,
el olor de la nostalgia vive en mi almohada
y por eso le cuento secretos,
le canto nanas,
me pierdo entre las sábanas,
me construyo entre recuerdos.
Me puede la intertemporalidad,
me duele desconocer los pedazos de mi que escribo
y que no entienden.
Soy el abrir y cerrar de los ojos cuando sólo queda eso,
cuando todos se han ido.
Y después respiro profundamente para no sentir los sentidos
Mientras se apaga el día,
pero sigo brillando en la ventana más alta del bloque,
rodeando las velas del genio que me ha hecho un eterno en la piel,
y sigo las pautas para volver a escapar,
y para huir de la realidad que no quiero ver.
Quiero que el vértigo me acabe por desquiciar,
volar lejos,
coger ese avión,
dejar a mi alma caer esparcida por el cielo.
Quiero vivir en el oasis de mis espejismos,
y que cuando muera,
me estudien los filósofos.
y al final no me puedo enamorar de mi misma.
Solo busco entre metáforas
algo que pueda salvarme,
pero no me sale.
No me sale ni un fonema articulando esta boca que no es mía,
ni este reflejo que me asusta.
No puedo dibujar más,
ni subrayar un antónimo que describa mis ánimos,
porque la fuerza se me escapa por los ojos,
estos ríos que limpian mi inocencia
se están amontonando en mi cabeza,
y allí dentro no mojan,
porque tiñen de azul mi conciencia,
Porque el grito que no doy me está matando,
las caricias que no regalo me están dejando sin sangre en las venas,
el olor de la nostalgia vive en mi almohada
y por eso le cuento secretos,
le canto nanas,
me pierdo entre las sábanas,
me construyo entre recuerdos.
Me puede la intertemporalidad,
me duele desconocer los pedazos de mi que escribo
y que no entienden.
Soy el abrir y cerrar de los ojos cuando sólo queda eso,
cuando todos se han ido.
Y después respiro profundamente para no sentir los sentidos
Mientras se apaga el día,
pero sigo brillando en la ventana más alta del bloque,
rodeando las velas del genio que me ha hecho un eterno en la piel,
y sigo las pautas para volver a escapar,
y para huir de la realidad que no quiero ver.
Quiero que el vértigo me acabe por desquiciar,
volar lejos,
coger ese avión,
dejar a mi alma caer esparcida por el cielo.
Quiero vivir en el oasis de mis espejismos,
y que cuando muera,
me estudien los filósofos.
domingo, 3 de abril de 2016
Diálogos de domingo.
La vida me da cambios y yo los hago laberintos,
porque los caminos siempre tienen finales.
Las teclas resbalan,
me preguntan un por qué y mi respuesta es cíclica.
La transparencia es una pose difícil,
pero si te la descifran te vuelves hasta invisible.
Y eso me pasa cuando conectamos:
Me llevas tan alto
que se desintegra lo poco que queda de mi cuerpo débil,
pero que está dispuesto a pelearse una vez más contigo.
Vivo en la curvatura de una puesta de Sol,
esperando algo que siempre queda atrás,
desgastando bolígrafos en servilletas,
y al final solo queda tinta de recuerdos y metafísica.
No sé atenuarme las ganas de mostrarte mi mundo,
odiarte hasta que me ames,
preguntarme algo que al fin y al cabo,
está en mis ojos.
Yo sigo viviendo en una instrumental de Lechowski
concentrando todo lo que grito en silencio,
mientras tú vuelves al mundo real
para olvidar por un rato
el cosmos que creamos.
porque los caminos siempre tienen finales.
Las teclas resbalan,
me preguntan un por qué y mi respuesta es cíclica.
La transparencia es una pose difícil,
pero si te la descifran te vuelves hasta invisible.
Y eso me pasa cuando conectamos:
Me llevas tan alto
que se desintegra lo poco que queda de mi cuerpo débil,
pero que está dispuesto a pelearse una vez más contigo.
Vivo en la curvatura de una puesta de Sol,
esperando algo que siempre queda atrás,
desgastando bolígrafos en servilletas,
y al final solo queda tinta de recuerdos y metafísica.
No sé atenuarme las ganas de mostrarte mi mundo,
odiarte hasta que me ames,
preguntarme algo que al fin y al cabo,
está en mis ojos.
Yo sigo viviendo en una instrumental de Lechowski
concentrando todo lo que grito en silencio,
mientras tú vuelves al mundo real
para olvidar por un rato
el cosmos que creamos.
miércoles, 30 de marzo de 2016
No quieras ser alguien. Sé.
Hay algo en mí que no me deja ir,
que sueña con volver a todo aquello.
Que inventa cada día una excusa,
que se deja mecer por lo que fue y pudo ser.
Hay algo en mí que emana la vejez de mi cabeza,
y es la ingrávida memoria que flaquea cuando la enfrento.
Estoy esperando lo que nunca llega:
El despertar silbándole al Sol
volviendo a sentir la niñez en mis párpados.
Las primeras chispas de unos ojos,
con respuestas sin preguntas.
La nostalgia de mi barrio,
la dilatación de las pupilas,
las lágrimas de felicidad,
el diario de los 11.
Y en los primeros rayos de Abril,
ya no queda nada,
porque me invento cada día un paso,
me anclo al pasado que ya no existe.
Sospecho que todo el mundo me sabe
y sufro en el daño que causo.
A nadie.
En ningún lugar.
que sueña con volver a todo aquello.
Que inventa cada día una excusa,
que se deja mecer por lo que fue y pudo ser.
Hay algo en mí que emana la vejez de mi cabeza,
y es la ingrávida memoria que flaquea cuando la enfrento.
Estoy esperando lo que nunca llega:
El despertar silbándole al Sol
volviendo a sentir la niñez en mis párpados.
Las primeras chispas de unos ojos,
con respuestas sin preguntas.
La nostalgia de mi barrio,
la dilatación de las pupilas,
las lágrimas de felicidad,
el diario de los 11.
Y en los primeros rayos de Abril,
ya no queda nada,
porque me invento cada día un paso,
me anclo al pasado que ya no existe.
Sospecho que todo el mundo me sabe
y sufro en el daño que causo.
A nadie.
En ningún lugar.
martes, 29 de marzo de 2016
La primavera.
Hay amores perdidos en el tiempo,
música que rescata el olvido,
sexo guardado en la indiferencia.
Pero qué importa si nadie lo nota,
porque apuran la gota que colma la indiferencia.
Con un último aliento me pregunto,
cómo he cerrado este párrafo.
Sin las prisas que me gasto,
cuando pago la renta de tu cuerpo.
Todas las incógnitas pueden despejarse
pero las respuestas se pierden en el aire
y los intermitentes recurren al presente.
Tengo la sensación de que algo está perdiéndose,
que el sudor del cuerpo que renace
calma la noche que se pierde.
Y las leyes que nos pusimos explotan en el folio.
Plasman la lucidez que retorna un segundo,
pero que se esfuma en la desesperanza.
Las personas somos carne de distancia,
de ego borra la niñez de aquellos años,
y ninguno se recuerda feliz porque todo pasa rápido.
Yo reniego a estrellarme en la tinta,
dejo que me lleve lívida al olvido,
que me salve en cada detalle,
y despeje el colapso de esta emoción constante.
Jamás volveré a aquella orilla,
pero adelante, te cedo mi precipicio.
Dejo que pases junto a mis miedos,
y me recites poemas en silencio.
Hay verdades que no se explican,
que si las imaginas,
crean esa realidad que vives.
Después de esto se borran los recuerdos,
vuelves al punto de la esencia
que no caduca,
y necesitas un rescate.
No pienses que no pienso,
que lo que piensas es en ti,
porque nadie lo hace.
Porque estamos esparcidos en cada letra
de un poema volátil.
La vida.

música que rescata el olvido,
sexo guardado en la indiferencia.
Pero qué importa si nadie lo nota,
porque apuran la gota que colma la indiferencia.
Con un último aliento me pregunto,
cómo he cerrado este párrafo.
Sin las prisas que me gasto,
cuando pago la renta de tu cuerpo.
Todas las incógnitas pueden despejarse
pero las respuestas se pierden en el aire
y los intermitentes recurren al presente.
Tengo la sensación de que algo está perdiéndose,
que el sudor del cuerpo que renace
calma la noche que se pierde.
Y las leyes que nos pusimos explotan en el folio.
Plasman la lucidez que retorna un segundo,
pero que se esfuma en la desesperanza.
Las personas somos carne de distancia,
de ego borra la niñez de aquellos años,
y ninguno se recuerda feliz porque todo pasa rápido.
Yo reniego a estrellarme en la tinta,
dejo que me lleve lívida al olvido,
que me salve en cada detalle,
y despeje el colapso de esta emoción constante.
Jamás volveré a aquella orilla,
pero adelante, te cedo mi precipicio.
Dejo que pases junto a mis miedos,
y me recites poemas en silencio.
Hay verdades que no se explican,
que si las imaginas,
crean esa realidad que vives.
Después de esto se borran los recuerdos,
vuelves al punto de la esencia
que no caduca,
y necesitas un rescate.
No pienses que no pienso,
que lo que piensas es en ti,
porque nadie lo hace.
Porque estamos esparcidos en cada letra
de un poema volátil.
La vida.

lunes, 28 de marzo de 2016
07:54
No me robes los insultos, ni las caricias.
No compartas tus fantasmas
y mira bajo tu cama los restos de cordura.
No me alcances ni de lejos,
sigue la esencia que te corresponde.
Déjame caerme al suelo y luego entiérrame,
Quémalo todo.
Escribe con música y deja que conteste sin ella.
Repítelo frente al espejo,
confunde esa admiración.
Entiende tu cabeza,
colocate en tu silla
y tortúrame
y quiéreme como se quieren los otros.
Después de eso, ríete
y fúmate uno.
Ahora piensa tu coartada.
Déjame seguir siendo única,
déjame fluirte mi verborrea en tu cabeza.
Que no puedo aspirarte en tristeza,
ni en amor, ni en materia.
Quiero que me dibujes y me pongas sombras en los capítulos,
que rompas con la nebulosa de mi cárcel.
Y vamos a corrernos.
Suéltate las cuerdas, lléname de chispas,
y que se accidenten nuestros cuerpos.
No sintamos dolor, hazme perseguirte alrededor del parque.
De esta plaza vacía, a media noche,
y sigamos siendo uno.
Porque incluso cuando me cierras las puertas,
me dejas en tu rincón de pensar
y te haces las paces.
Y mientras yo estoy en otra órbita,
esperando a que vuelvas.
No compartas tus fantasmas
y mira bajo tu cama los restos de cordura.
No me alcances ni de lejos,
sigue la esencia que te corresponde.
Déjame caerme al suelo y luego entiérrame,
Quémalo todo.
Escribe con música y deja que conteste sin ella.
Repítelo frente al espejo,
confunde esa admiración.
Entiende tu cabeza,
colocate en tu silla
y tortúrame
y quiéreme como se quieren los otros.
Después de eso, ríete
y fúmate uno.
Ahora piensa tu coartada.
Déjame seguir siendo única,
déjame fluirte mi verborrea en tu cabeza.
Que no puedo aspirarte en tristeza,
ni en amor, ni en materia.
Quiero que me dibujes y me pongas sombras en los capítulos,
que rompas con la nebulosa de mi cárcel.
Y vamos a corrernos.
Suéltate las cuerdas, lléname de chispas,
y que se accidenten nuestros cuerpos.
No sintamos dolor, hazme perseguirte alrededor del parque.
De esta plaza vacía, a media noche,
y sigamos siendo uno.
Porque incluso cuando me cierras las puertas,
me dejas en tu rincón de pensar
y te haces las paces.
Y mientras yo estoy en otra órbita,
esperando a que vuelvas.
Reconstruyendo vidas desde el 92.
Te obstinas en escupir a la mano que te salva cada noche,
y dejas que sane cuando has aterrizado.
Detrás del aquel paisaje veo perennes las hojas que te escribí sobre él,
y me pongo enferma.
Estas ganas de mirar a la muerte para reconocerte me dan la vida,
hacen que amanezca en la eterna adolescencia
por cada orgasmo que me quitas.
Te hablo de un viaje con vistas al vacío y sin paracaídas,
te hablo de lo humildes que parecen tus ojos cuando no los clavas en los míos.
Te hablo del jardín en el que el sol acorrala las penas,
que crea esperanza para la gente que traiciona los límites.
Quédate para tocar el núcleo de la temeridad.
Y desvísteme el alma.
y dejas que sane cuando has aterrizado.
Detrás del aquel paisaje veo perennes las hojas que te escribí sobre él,
y me pongo enferma.
Estas ganas de mirar a la muerte para reconocerte me dan la vida,
hacen que amanezca en la eterna adolescencia
por cada orgasmo que me quitas.
Te hablo de un viaje con vistas al vacío y sin paracaídas,
te hablo de lo humildes que parecen tus ojos cuando no los clavas en los míos.
Te hablo del jardín en el que el sol acorrala las penas,
que crea esperanza para la gente que traiciona los límites.
Quédate para tocar el núcleo de la temeridad.
Y desvísteme el alma.
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