Sintiéndolo imposible, viajando por un túnel escarpado que parece no tener fin, viendo la profundidad desde arriba. Lo vi desde allí, era el mejor paisaje del mundo, pero las piernas no me dejaban avanzar hasta el final.
Finalmente encontrándote, en cada vaso en mi suelo de madrugada, en cada sombra de las farolas en la calle, en el agua cristalina del lago. Y siempre que estoy a un palmo de tocarte, desapareces.
Desaparecen todas mis marcas en mi piel, le doy un trago a mi copa con inocencia y el fuego de mi habitación me mece a la par que me desespera, el ruido del papel al quemarse llena mis ojos de desánimo.
Animándome en las imágenes nubladas en el tiempo, sabiéndo que éste nos la está jugando, los segundos se clavan y desgarran la mitad de mi corazón. Yo sabía que no podría seguir.
Sigues emocionando, a pesar del silencio, yo sigo siendo única para esto, y sabes como yo que nadie puede entenderlo, nadie sabe como soy en realidad. Salvo una excepción.
Excepto ese horizonte cambiante, pienso esta noche y empiezo a temblar. Esta amalgama de visiones y roces, de aceras y estaciones, de un avión y un cielo. De empezar a volar desde ahora.
Ahora sí creo que es ese momento. Las balas que calaban limpias a través de tu piel caen al suelo, manchadas. Y nada volverá a ser igual. Esos días las coincidencias eran nuestro abrigo, y todos echamos de menos el invierno.
Invernales tus manos, dando vueltas en tus sábanas, con la luz de tu cerebro encendida y parpadeante, apagada a los ojos del necio. No más drama, en esta vida temporizada, en esta vida ausente que quiere ser libre y no sabe cómo.
Aguantando las ganas de volver, "aunque tú no lo sepas he inventado tu nombre" y ahora no puedo recordarlo. Existe en mi, está por todas partes. Incluso a tu alrededor. Blindé la puerta del destino para que no hiciera justicia...
porque el pronombre personal plural no era primera persona para Nosotros.
sábado, 27 de julio de 2013
jueves, 25 de julio de 2013
Jueves inerte.
El amor puro, flagelante,
atiza en sus cuerpos
penetrando en el desastre,
y recuerdas.
En cada plano mental,
pierdes vida,
y ganas distancias,
lo mejor de mi vida bajo las pestañas.
Vuelvo a sentir mis límites,
y vuelves a destrozar los tuyos,
indagando profundamente en mis letras
y en mi cuerpo.
Volátiles, en ese puerto
sombras naranjas sin argumentos,
y un grito ahogado en el océano
del tiempo.
Y él desaparecía,
por cada gota que perdía,
yo gritaba en silencio
y eso le volvía loco.
Háblame del vacío
y seguirás acertando,
duda en definirlo,
y salda la cuenta que te debo.
Jueves inerte,
yo por destrozar tus méritos,
tú por descifrar mis ojos,
seremos únicos.
atiza en sus cuerpos
penetrando en el desastre,
y recuerdas.
En cada plano mental,
pierdes vida,
y ganas distancias,
lo mejor de mi vida bajo las pestañas.
Vuelvo a sentir mis límites,
y vuelves a destrozar los tuyos,
indagando profundamente en mis letras
y en mi cuerpo.
Volátiles, en ese puerto
sombras naranjas sin argumentos,
y un grito ahogado en el océano
del tiempo.
Y él desaparecía,
por cada gota que perdía,
yo gritaba en silencio
y eso le volvía loco.
Háblame del vacío
y seguirás acertando,
duda en definirlo,
y salda la cuenta que te debo.
Jueves inerte,
yo por destrozar tus méritos,
tú por descifrar mis ojos,
seremos únicos.
lunes, 15 de julio de 2013
Cuentas los días y desapareces.
Me permites este párrafo,
azul, triste, como la lluvia en tu párpado,
resbalándote por la mejilla
hasta llegar a tus labios.
En la mañana más incierta del resto de tu vida
aparezco,
y tú me abrazas como el primer día.
Y yo me coloco,
en el centro de tus pensamientos diarios
mientras se desangra tu vida,
y nuestra historia.
Déjame libre en esta travesía
y guárdame la canción que me debías,
hoy me pasé por aquí,
y en esta calle solo queda lluvia.
Media vida esperando,
para perderlo en una vuelta,
el placer de la soledad,
encerrado en una maleta.
Nuevo nudo en la garganta,
mi cuerpo trémulo por tu presencia,
me mordías la piel de lejos,
y la distancia se hizo eterna.
En tu hombro encuentro calma,
y las sábanas de esta cama me las tengo que llevar,
tus cuentas pendientes,
mi paz para pensar.
Divagando corazones, soñando las horas
mientras el tiempo nos lanza las verdades a la cara,
y con esta distancia que matas,
mueren también mis palabras.
azul, triste, como la lluvia en tu párpado,
resbalándote por la mejilla
hasta llegar a tus labios.
En la mañana más incierta del resto de tu vida
aparezco,
y tú me abrazas como el primer día.
Y yo me coloco,
en el centro de tus pensamientos diarios
mientras se desangra tu vida,
y nuestra historia.
Déjame libre en esta travesía
y guárdame la canción que me debías,
hoy me pasé por aquí,
y en esta calle solo queda lluvia.
Media vida esperando,
para perderlo en una vuelta,
el placer de la soledad,
encerrado en una maleta.
Nuevo nudo en la garganta,
mi cuerpo trémulo por tu presencia,
me mordías la piel de lejos,
y la distancia se hizo eterna.
En tu hombro encuentro calma,
y las sábanas de esta cama me las tengo que llevar,
tus cuentas pendientes,
mi paz para pensar.
Divagando corazones, soñando las horas
mientras el tiempo nos lanza las verdades a la cara,
y con esta distancia que matas,
mueren también mis palabras.
martes, 2 de julio de 2013
Todos hemos soñado con un final.
Por esa zona solo se veían dunas y cactus. Era lunes por la mañana, pero en realidad hacía mucho tiempo que no conocía la noción del tiempo, había existido alguna vez, pero ahora lo veía todo tan borroso que no podría afirmarlo.El sol pegaba tan fuerte que ni siquiera me acordaba de respirar, no podía caminar más y mis ojos se cerraban a medida que avanzaba medio metro más, y otro más, y otro más.Ya no quedaba batería y la música que iba pegada a mis oídos se esfumó y todo quedó en silencio, no podía sentir un milímetro de mi cuerpo, se derretían mis ideas, todo se nublaba a mi alrededor y encima de mí no quedaban nubes, pensé que la última visión que tendría sería un gran fondo azul y el último sonido, los pocos latidos que notaba por debajo de mi ropa, cada vez más débiles.La arena se metía cada vez más dentro de mis pies haciendo el camino más difícil de lo que era y no me quedaba agua en la botella. Creo que empezaba a creerme eso de que había llegado mi final después de todo.Es curioso, estaba perdida en medio del desierto a 50 grados y seguía sintiendo frío en los pies.Cuando abrí los ojos por segunda vez había caído en una piscina de agua muy transparente en cuyo fondo pude ver mi esperanza. Había caminado durante años por ese lugar y nunca había visto ninguna, pero estaba ahí y solo yo podía salvarme de aquello. Buceé hasta el fondo con todas mis fuerzas y encontré una puerta.Solo quería volver a casa, me lo había prometido y estaba tan cerca...Rozando la puerta pude entrar, pero la sorpresa llegó cuando lo conseguí, porque se cerró y el agua se evaporó por completo, era la sensación más extraña de mi vida, ya no había agua, y tampoco sol, no sentía calor y tampoco frío.¿Había conseguido llegar o me había dormido debajo de un cactus mágico?Me giré dando tumbos y miré a mi alrededor. Solo había oscuridad.Pero no tenía miedo y sentía que mis ojos se llenaban de lágrimas. Tenía tantas lágrimas que ni siquiera pude hacer ruido.Podía imaginar el olor de las hojas que caían de los árboles en otoño y de las primeras flores de primavera, pero no había rastro de calor ni de frío, ni siquiera recordaba la sensación.En aquella dimensión solo existía el término medio, sin contradicciones. Y sentí que me explotó el corazón del pecho.Volví a abrir los ojos una tercera vez, pero todo había cambiado... Había vuelto a casa pero solo veía las caras pálidas y tristes de mi familia y amigos.Corría a abrazarlos pero nunca llegué a rozar ni un ápice de sus respectivos cuerpos y eso me hizo estremecer.En mi cabeza solo había miles de palabras que no conocía excepto una, una palabra.¿Eso me llevaría a la eternidad o al completo olvido?Unas gotas de agua resbalaban hasta llegar al ombligo, y un sobresalto me hizo despertar a las 04:27 am de un martes cualquiera. Y, a pesar de todo esto, sé que nunca recordaré esa palabra.
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