lunes, 17 de junio de 2013

¿Todo o nada?

¿Por qué me miras así?
¿Es que hay algo dentro de mis círculos oculares que te inquiete que no sea el mismo todo?
Podemos brillar, hacernos eternos, luchar y gritarnos, pero... ¿a cuenta de qué, si estamos consumiéndonos?

Como el que dejó escapar una pluma de colibrí, tan pequeña e insignificante que no le damos importancia, pero que sigue el mismo curso que el camino ya marcado.
Estábamos flotando unidos en ese espacio cuadrado, hablando de nada y de todo, hablando del odio y sus contrarios, del amor y sus sinónimos... del tiempo.

No podíamos ver el Sol porque era de noche, pero seguía estando ahí, y es lo que quiero decirte, que yo te lo explico de seguro, desde mi base, desde mi historia, estamos en igualdad de condiciones aunque quieras ser el único en descifrar la eterna pregunta, aunque hagamos cábalas de nuestros inciertos y abstractos pensamientos, pero que nunca lo descubriremos unidos... 

En nuestro estado mental próximo al verano te encuentro; en cada horizonte y en cada verso, creo que he aprendido a encontrar el término correspondiente que mereces. 
La luna me saludaba y yo seguía con mis estrellas, dándole la bienvenida frente al cristal, esa oscuridad entraba tan dentro que me sentía tan fría como la noche que empezaba. No podía dejar de mirar esos puntos sin preguntarme el por qué de tus palabras, y tú no parabas de repetirme la misma frase y, en ese momento, para mí no existían pausas:

"Somos tan heterogéneos que en el día en el que podamos salvarnos, no nos mezclaremos, porque no podremos ser libres sin desaparecer, no podremos agarrarnos a la nada, porque no existe, y ese será nuestro concepto"

¿Cuál es el secreto si decimos que no existe, pero si pensamos en ella ya la estamos creando?

Que quede entre tú y yo, pero el tiempo que nos une no es tan único como la muerte que nos separa, te lo silbaré en forma de canción, te lo soplaré en la próxima calada, nos consumiremos juntos sin ninguna elección... Y me acabarás entendiendo sin ganas.




lunes, 3 de junio de 2013

Una base sobre una base.

Con las ideas enredándome una noche más pero con el alma tranquila: "Por sus venas ahora puede fluir la calma que aporta tu presencia. Desde que te cruzaste supo que eras el único que podía sobrevolarla mientras ella se sobre avisaba cada segundo de vuestro tiempo. Y murieron sus ideas para construir algo más solido. Hoy en día le sostiene esa base, finas barras de metal por venas, pared resistente por piel y armazón blindado como corazón. Y conseguiste colarte en mitad de la construcción, ahora no puedes salir, estás encerrado y se lo gritas al mundo y esa extraña tristeza que inunda tus ojos también se dejará morir en ese lugar. Pero no tienes miedo, se ha convertido en tu hogar. Dentro de ella podrías colarte con solo un relámpago de tu mirada , pero ya lo hiciste hace mucho, cuando mandaste construir desde sus ruinas"

sábado, 1 de junio de 2013

Nos estamos evaporando ...

Las cartas que preparé se están quemando a medida que pasan los días, ya no estoy aquí, ya no estoy aquí y tú te vas alejando de este lugar. 
En el camino no dejé de mirar atrás para perder el tiempo que no tuve o para tropezar de nuevo contigo, en un lugar diferente a... esto.
No me he ido y ya no estoy aquí, y no me importa la hora que marque el reloj, ese que nunca llevo, ese que tú me prestas cada noche. Y mi cabeza sigue preguntándose por qué siempre es de noche en esta historia, y cuando amanezca ya no estarás para verlo.
Perdiendo trenes en un autobús, y... vuelve a empezar otra semana, ya queda menos para esperar en el andén de las despedidas.