jueves, 16 de octubre de 2014

Cruces.

Me lanzabas miradas y me hacías nudos, 
y todo se volvía blanco. 
El desnivel en tu acera 
te guiaba a mi ventana,
y allí estabas. 
Interpretando guiños y dando tumbos ,
sintiendo el ácido del beso que se volvió noche. 
De repente cayó de rebote,
y sintió el vacío por los ojos. 
Rojos de infamia. Amarillos de brillo. 
Divagamos a través de las paredes,
y ya no había más oscuridad. 
Nos prendimos los cables del talento. 
Brotaban palabras como fuentes, 
y el delirio era elixir. 
No me escupas la rabia,
cuéntame secretos
que me rompan este silencio.
Mándame las luces y escríbeme. 
En esta guerra de papel, 
con resaca del desgaste.
Súbete,
y consigamos la perfección,
volviendo a la niñez. 
Y paguemos el delito con estas cartas. 
Sobre los márgenes quedará la historia, 
presa de ese matiz.
La soledad nos hace mártires.
Des núdame con tus grilletes y cúbrete. 
Corre de nuevo a casa
y acuérdate,
de que solo la poesía nos hará libres.



lunes, 25 de agosto de 2014

Así estaba la semana pasada.

Me quería conceder este instante,
porque hoy me siento flotar como la sombra que hace formas en la pared. 
El ritmo vibrante está en mis venas, dentro de la burbuja de este nuevo espacio. 
Hay un color blanco reflejado en mis ojos, cristalinos, con el vapor aún templado de la brisa de la Verdad.
Todo es claridad, aun siendo tenue mi estancia, y mi visión diurna tiene significado antónimo, al igual que la persona que está encima de las teclas, desgastadas como el silencio que gritamos frente a frente.
En el espejo o en en el espejo de doble cristal.
En las vistas al vacío y en las caídas al horizonte que diviso desde aquí arriba, mi ciudad personal. 
Siento la pesadez de mis hombros como el mejor roce que me mece, tranquilo, entendiendo las notas musicales que viven conmigo.
Estoy sintiendo lejanas las ganas de volar, pero vuelven, a medida que exhalo. Pero a la vuelta me tumbo boca arriba. 
Y ahora viene lo mejor de todo.
Detrás de mi muro está la libertad, el poder de elegir el como, no quien soy. 
Y me pregunto de dónde salen estas curvaturas negras de la pantalla, estás finas líneas y círculos que me están echando la culpa de algo que me hizo crecer así. 
Y temblamos cada vez que nos vemos, dibujados como pinturas abstractas sin saber qué es en lo que nos hemos convertido.
Y vuelve la lucha contra la mitad, contra el medio, el gris, el medio lleno. 
O medio vacío para los que no saben de egoísmo, ni mediocridad pero conocen de la tristeza más desteñida que ha creado el planeta, 
conocida como la Persona.
La Persona que se conoce, o la persona que se da a conocer. En este laberinto con idas y venidas, e historias incompletas. Donde al final del capítulo, solo queda la risa, el humo y las despedidas.

lunes, 18 de agosto de 2014

Connotación.

Cuando en un rincón te acomodas tan rápido y fácil y lo sientes tu hogar,
callas.Estás callado y ausente en lo físico.
Parece que escucho a tu cabeza por dentro gritar,
moverse,
correr.
Pero... ¿hacia dónde puedo ir si esa senda está cortada?
¿Si el cruce de nuestras palabras se ha alejado tanto que estamos estáticos,
esperando a que venga la tormenta?
Porque ya nunca se va.
Porque nos gusta que la lluvia nos moje la espalda,
y nos resuene en los oídos.
Porque somos diferentes y lo saben.
Pero la única diferencia entre ellos y nosotros,
es que ellos gritan y se entienden,
y nosotros nos miramos.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Destemple.

No me borres las líneas,
no me borres el silencio encarado en el vidrio.
Ni la distancia hecha cenizas.
Era la goma elástica entre dos distancias,
que necesitaba soporte hasta el centro,
y al final nunca llegaba.
Era la barra de un bar un sábado,
y la ruina de unos labios,
pero casi siempre lo soñaba. 
Quizás las intenciones no vuelvan a ser,
ni la vida interior del fantasma,
que impulsa las ganas de creer,
en algo que rehuyo.
Inerte.
Atmósferas en nuestros cascos,
el dulce sabor,
por lo nuestro en mi cabeza,
por lo nuestro en tu nostalgia.

miércoles, 2 de julio de 2014

Ser.

Sea cual sea el punto de inflexión que nos rompe, en el fondo conocemos las respuestas. Y me hablan de echar de menos. Hay una gran historia detrás de cada uno de nosotros y aparte de hacernos únicos, nos hace brillantes. Podría llevarte mi vida en una bandeja y servírtela con gusto, junto con el postre de promesas que ni siquiera pude despejar, pero esta vez miré hacia abajo. Y pude anclar aquel tiempo que estuviste esperando y yo lo absorbí de lejos, despellejando los últimos versos viejos del domingo que me dejaste junto a la botella rota, y las colillas en el cenicero. Pero volverán aquellos cuerpos a derretirse con las manos, y la mirada hueca tendrá valor en sus ojos. Y la fugitiva muerte se vengará de sí misma llevándose al parejo, entre sollozos y besos. Echar de menos. ¿Qué es eso? La vida que me retrata hasta sus últimos límites, en este orgasmo inteligible y liviano, lóbrego y ambiguo, como un nuevo lugar, un nuevo mundo. 

miércoles, 21 de mayo de 2014

Just a blink.

The thin blue line that separates the sky from the sea, melts into it. Little by little the sun disappears into the horizon's depth, but I keep watching the landscape despite the darkness, that actually invades me. Suddenly, a white light smiles me and I find myself lookin' up with the moon covering my naked body laying in the sands. It's the distance's voice, the bottle that spoils but doesn't explode against the ground, because it's used to it.

I met the Silence in a tram. It was a day as slow as any absurd comedy, translated into tragicomedy since 3 pm. When I escaped, the storm stalled my bones making me turn to another direction. And I came up against the Silence when I got into it. The lines that defined him were just metaphors that I deciphered in my head, they were even rhymes.


Everything was so harmonious that I thought  I smiled for a moment, and when I realized I looked to Silence's eyes. It was so subtle that I didn't feel his dark eyes were searching me, insightful. The images came up to me as quickly as the movements that I saw in front of me, his hand lines, the clothing wrinkles, even the broken pants. Everything was writing in my head, and it was poetry.

My curiosity exceeded my self-esteem in those moments. And also the fear to not react. Or to react stupidly. I got out there quickly without thinking, and Silence took some seconds to react, but he also did. But this time... I didn't look back.



And the story has become into reality, and I actually started abstractly. Always and never. And I came back home.


*


La delgada línea azul que separa el cielo del mar se funde en él. Poco a poco el Sol desaparece en la profundidad del horizonte, pero sigo contemplando el paisaje a pesar de la oscuridad que me invade. De pronto, una luz blanca me sonríe, y me encuentro mirando hacia arriba con la luna cubriendo mi cuerpo desnudo en la playa. Es la voz de la distancia, la botella que se derrama pero que no estalla contra el suelo por estar acostumbrada.


Conocí al silencio en un tranvía. Fue un día tan lento como cualquier comedia absurda, traducido en tragicomedia a partir de las 3 de la tarde. Al escaparme, la tormenta caló mis huesos haciéndome huir de nuevo en otra dirección. Y me encontré con el silencio cuando me subí. Los trazos que le definían eran metáforas que sólo yo descifraba en mi cabeza, eran incluso rimas.


 Todo era tan armónico que creí sonreír por un instante, y cuando me di cuenta, miré al silencio a los ojos. Fue tan sutil que ni siquiera sentí que sus oscuros ojos me buscaban, perspicaces. Las imágenes me venían tan rápido como los movimientos que veía delante de mí, las líneas de las manos, las arrugas de la ropa, incluso los rotos de los pantalones. Todo se estaba escribiendo en mi cabeza, y era poesía. 


Mi curiosidad superaba a mi autoestima en esos momentos. Y el miedo a no reaccionar. O a reaccionar de forma estúpida. Me bajé rápido sin pensar y el silencio tardó segundos en reaccionar, pero también lo hizo... Pero esta vez no miré hacia atrás.


Y mi historia se ha convertido en realidad, y eso que empecé de forma abstracta. Siempre y nunca. Volví a casa.







lunes, 24 de marzo de 2014

Reflexiones de las reacciones ante el amor y de cómo colarse en el transporte público.

A primera vista, siempre hay un pensamiento abstracto. Tú llegas, echas un vistazo alrededor y te imaginas cómo sería si probaras a cambiar un pequeño aspecto de tu forma de actuar para llevar a cabo la acción -pensamiento. Hay algo dentro de ti que te incita a hacerlo, necesitas un escalofrío, una motivación que te tenga alerta las 24 horas del día -intento personal. Te da el sol en la cara, te duchas, te cambias, coges tus cosas y sales a la calle. Pero lo ves como cada día y no te atreves a dar el paso -no interior. ¿Miedos? Bien, no eres nuevo en esto, ya te ha pasado otras veces... simplemente es otro presagio que te estimula, y finalmente no es una buena opción para ti -rechazo. Y caminas. Tan rápido que escuchas los golpes de tus zapatillas contra el suelo y tienes los cascos puestos, la mejor forma de no escuchar al de dentro. Bien, demasiados pasos en una semana, un mes, dos... Estás agotado. Definitivamente lo encuentras pero no lo buscas -pensamiento abierto-, lo sabes pero no actúas. Y esta tarde, mientras te lavas los dientes, te miras al espejo y él te dijo que de tus silencios se podía encontrar el camino de vuelta- curiosidad. Dicho así, echaste a correr, lo miraste con decisión y abriste aquella puerta -intento personal- con la buena suerte de que nadie en ese lugar podía hacerte daño -logro-. Solamente estabais tú y él, disfrutando de un bonito paseo, sentados, acariciando las horas de aquella tarde guardando las palabras que te decía al oído bien cerca, memorizando los acordes de esa melódica voz, de las sílabas que te dejarían en la puerta de tu casa, con una gran sonrisa -éxito. Pronto llegarían de nuevo los días y las semanas, e incluso se podrían convertir en años y te das cuenta de que al haber cambiado ese pequeño aspecto de ti ahora eres una persona nueva, y te comparas al pasado... y es aquí cuando empiezas a dudar -miedo. Realmente te planteas seguir igual o volver a hacer otro cambio, pero la lluvia de esta ciudad cada vez era más fuerte y ese pensamiento se esfumaba tan rápido como tu motivo. Era efímero. Y llegó el día en el que todo cambió y te desenfocaste. Te equivocaste de tal manera que querías dejar de existir por el precio tan caro que te tocaba pagar en este momento. Ya no había vuelta atrás, el vacío te había sobresaltado y era imposible huir de él -fracaso. No siempre es el odio el que quema, siempre ardía con la impotencia, de haber elegido aquella tarde, hacía tanto tiempo atrás, de acostumbrarte a lo mismo -rechazo. No volverá lo que perdimos, ni tampoco dejará de irse todos los días. Todas las marcas de mi conciencia quedaron en aquel vagón, ahora roto para mí, ahora con estructuras flojas en mi cabeza. Ya no querrás lo mismo -no interior. Pero al cabo de mucho tiempo, cuando vuelvas a florecer, y te hayas recuperado de raíz ¿qué es lo que pasa ahora? Los coágulos de las heridas que no quise escribir, y las lunas llenas pensando en aquello ya no existen. Porque he vuelto a ser otra persona y he retornado a este lugar. Me pregunto qué me esperará después de tanto tiempo en este vagón reedificado -pensamiento-...
Curioso, ¿verdad?

martes, 4 de marzo de 2014

Y luego, miré a los ojos a un desconocido que tenía en frente.

Estoy en un tren, cruzando la frontera holandesa y entrando en Flandes, con mi cabeza apoyada en el cristal, observando el camino. En estas situaciones en las que te paras , encuentras fundamentos en situaciones en las que jamás habrías pensado ser tú el protagonista. El color de la hierba mojada se refleja en tu iris parpadeante. Fuera de lugar, esperando volver a casa. ¿En qué momento podré frenar este tren del pensamiento¿ ¿Cuál es la fórmula para dejar de viajar en el tiempo a la vez que con el cuerpo? Esta sensación de escalofrío cuando entro en un vagón se ha arrinconado tan dentro que no necesito billete. Solo una estación y seré libre al fin. Solo una noche más cegándome en la luz y seré víctima de la verdad que deslumbras. Que me reconforta cuando me llego a perder en este paisaje , lleno de pájaros y árboles. De kilómetros de libertad.

lunes, 27 de enero de 2014

"Posibilidad"

Decidí caminar más rápido por el viento, y la lluvia salpicaba las pocas dudas que me quedaban. La sensación de la tinta dentro de mi piel era comparable a esto, era la cicatriz constante, y el deseo más feliz. Como cuando te escondes entre las mantas para huir de los monstruos que no son más que la puta conciencia hecha recuerdos. Esa que acaba contigo y te hace crecer. La playa del desierto o el bosque hecho cenizas. Y seguía lloviendo. Iba con la complicidad en mis manos y caía al suelo en forma de gotas. Ese ruido me hace estremecer, me convierte en realidad. A veces no quiero sentir que es la realidad lo que estoy viendo. Es mucho más compleja que lo que veis, y mucho más fácil de cómo podría resolverla. 

-Cuando la respuesta está encerrada en una palabra que no entiendes, ¿quién encuentra el motivo? 

http://www.youtube.com/watch?v=_d10h-WOEvQ

sábado, 18 de enero de 2014

Domingo.

A veces pensaba que los días de la semana no existían, pero cuando llegaba al domingo, el día tenía colores diferentes. Un día supe lo que era investigar un domingo hasta dejarlo exhausto. Si, sin ninguna duda, sobre todo los domingos grises, esos con agua en los cristales. Y la sombra que tenía rodeando mi ombligo viajaba conmigo, lejos. Esa habitación era otro planeta, y las órbitas que veíamos nos torcían las vistas, nos nublaba la mente. Era la rutina de domingo con un nuevo planeta cada día. Solo con el puente de humo que nos separaba era suficiente, y la lluvia del cristal parecía mojarnos a los dos cuando ocurría. De repente un día el amalgama de colores que teñían la habitación se volvió blanco, y allí solo quedaba el eco de nuestra respiración. No sé si era mi cabeza que había explotado o era porque ya estaba subida en ese avión. Tú seguías sonriendo de la forma triste que me gustaba, pero tenía que poner los pies en tierra. Y así, sin ni siquiera parpadear dos veces, volé. Y la luz de mi domingo ya se había apagado por completo.

Sigue siendo mi terapia:  


www.youtube.com/watch?v=huZwm0KuKE4&list=PL832B187943FE3D4D