jueves, 12 de julio de 2012

Ya, poco nos importa.


Y aquí tumbada en el colchon
Donde tantas veces te dije te quiero
pienso en tu piel alrededor
susurrandome primero
Y mi hastío aquí se rinde, 
junto el sol que se desprende,
y mis labios se deshacen ausente
que nuestro tren escapó perdido.
Aunque jamás es para siempre,
aprendí a callar dolida, 
y mi respiración se pierde,
sabiendo que lo mereces.
Enredando vidas y suertes, 
en el viaje que hicimos durar meses.
Despierto vacío otra vez, 
con tu voz resonandome
Mi habitacion y yo, 
y el no poder tenerte.
El futuro ajeno de los sueños.
y la impotencia de aquella luz que se apaga.
Me abandona y quiero volver a verte.
El espejo de mi alma espera
a que vuelvas a verte en el.
Hasta el silencio me recuerda a ti,
y sin poder gritarlo a tiempo
recuerdo la anestesia de mi dolor.
Y me pregunto por qué aunque no lo entiendo.
Sin ilusiones no oculto mi deseo,
y cierro los párpados y te veo.
Y despierto, 
y vivo dormida en el tiempo.
Esta historia de amaneceres, 
hoy se tiñe de gris,
porque hoy ya no te tengo,
pero tampoco me tengo a mi.

martes, 10 de julio de 2012

Y, una tarde...






No puedes tratar de reponer los pedazos hablando del pasado, ningún acto se hace por casualidad, y ahora podemos analizar la esencia de una persona con solo un leve roce. Para mi el cielo añil pierde toda la esencia cuando estamos mirándolo de continuo... pero sigue siendo maravilloso.
Mientras todas las almas pierden la consciencia al caer la noche, aletea una pequeña mente capaz de acumular más recuerdos que su propia inmensidad. Y cierra los ojos mientras piensa que jamás volverá a despertar con los mismos, piensa en la chispa que recarga su cerebro cubierta de palabras.
Yo creía que la libertad encerraba numerosos secretos, ahora mi meta es la libertad de palabra, dejar fluir en en interior... Encierra muchos más secretos gracias a ti. Eres al único que tengo que darle las gracias por ello, eres magia.

sábado, 7 de julio de 2012

Tinta transparente.



Si por cada gota que derramo, creo el suspiro ilógico que crea la vuelta al recuerdo. Arrancando el escudo que tenía alrededor, rompiendo en mil pedazos cada hueso de mi cuerpo y apuñalando lo más profundo de mi interior. Es lo más increíble que puede sentir un ser en la tierra. Que te quiten la vida, sin quererlo ni estar preparado. Que las uñas de mis manos arrancan cada milímetro de piel que me queda libre de cicatrices para que desaparezcan. Apretar los dientes y seguir adelante, completamente destruído. ya no hay fuego dentro de mi, está congelado. Cuando las llamas de la victoria se apagan de repente, quedas en un espacio a ciegas, no sabes cómo guiarte, necesitas soportes. Reducidos a campos de cenizas... Muchas cenizas tiñen la realidad clara de hoy... muchas cenizas quedan en mis recuerdos. El humo de tu esencia reposa sobre mis párpados cada noche... Creemos que lo mejor de las personas está en los hechos, ellos,  formados por palabras. La ilusión de colorear este frío gris invierno y elegir un aliento, necesito un infinito para calcular lo que siento. La lágrima frágil de esa careta de niño, antes que el tibio manto de dudas elija, accione. Es por la soga que te ata, no puedes donar tu sangre a un paciente sin venas. No se compra un bolígrafo para no matar la elegía, necesito una mirada que me ayude a crear en  mis ruinas... A veces quieres volver, pero el recuerdo tiembla, cada elección y cada latido... Gestos de valor para un héroe que ha roto sus lanzas al viento... Y, mientras la lluvia que cae sobre la mesa en este cuarto, el folio vacío que me mira, necesita mis gritos en silencio con la tinta transparente como el corazón que desaparece. Y sigo con el encanto de la verdad desnuda de una mirada, no de una boca... 
Que la realidad no lleva trajes ni caretas, y yo vivo en mi caos mental, para muchos, un puzzle por descifrar...