domingo, 29 de septiembre de 2013

Un mes.


Esa sensación de llorar de felicidad, de estar de buen humor por la mañana, de despertar en medio de la noche y reirte, de correr por las calles de madrugada. Eso es vida. Y dejé a un lado los relatos tristes para volver a mí por un momento. Ese guiño que me tira desde el espejo cuando me veo, cuando siento que me alcanzo un poco más, y luego suspiro. Y se me escapa un poco de amor. Quien lo entienda ganará. En este otoño de pensamiento me están creciendo alas, y con el septiembre que muere emprendo el vuelo, hacia el lugar que me corresponde, sin saberlo, pero sin mirar atrás. Y así fue cómo empecé a escribir. Difícil coger mi mano hasta fundirte, fácil el impulso que me saca del sueño. Como un ave que necesita el viento para mecerse, y el sol para quemar las viejas retinas del pasado... Sé que viste la silueta una vez más en este insulso verano, cada noche, cada lágrima y cada triste sonrisa que termina en calada. Y el amalgama de electricidad que recorre mis venas, explota con el recuerdo de aquellos despertares, ahora extraños, sin musas en mi puerta. Y supe que los dos sabemos querer, pero esa idea no la soportas. Una vida llena de experiencias rotas por los mismos, pero en proceso. No busco que me entiendas nunca, no busco una respuesta. Me reconforta la idea de que pude hacerlo y tú lo entendiste una vez. Eso bastó para matarte para el resto de tu historia.

Una reflexión desde el otro lado de tu planeta, en mis mejores días. Parece que volví a abrir los ojos otra vez en una nueva etapa de mi vida. 

lunes, 23 de septiembre de 2013

La delgada línea entre aquellos antónimos.


En la noche de estrellas nubladas, de los cuerpos vibrantes, de miradas que queman, me encuentro. 
El frío congela mis ganas, aunque esta noche sea eterna, y me llevan de la mano sin darme cuenta. La mirada triste, los ojos cansados  y el rimmel por las mejillas, mis labios en tus labios, sin pedir la cuenta.
En la noche que me habla, que me deja sin aliento, disipa las dudas de mi persona mientras bailo entre los destellos.
Vi tatuar tus huellas en mi espalda, vi arañar con tus uñas el cielo, pero sólo hoy, sólo esta noche. Y desapareceremos.
Entre esas manos, desgarrando mis pensamientos, entre esas sábanas, teñidas de alcohol y ceniza.
De mis labios cae la última gota de vodka, de mis ojos el último relámpago, y sin entender ni una palabra entras en mi juego. Nos atrapamos.
Volveré a elevarme de esa forma, a recordar que los sueños son sueños pero les pongo argumento, y que perderme bajo la lluvia de las calles hace el mismo efecto.
Quién podrá acordarse de ese parpadeo, de los círulos de humo, y del imán de tus dedos. Sin sentido siento cómo vuelves, muy despacio, a colarte entre mis dudas, y tan sólo huyo, eligiéndome.
Los gritos y los vasos se oyen de lejos, y no puedo escuchar más que mi a cabeza en ese taxi, mientras me alejo más y más

de mí misma.

Voy hacia niguna parte, y, en esta noche, es la mejor parte del mundo.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Shake up your tired eyes, the world is waiting for you.

En mi cabeza solo existen fechas límite, un viaje, un paseo o un concierto. Fechas límite que no van más allá, pero que se incrementan a medida que las cumplo. 
Límite, la misma palabra lo dice, todo tiene un final, y aún no te has dado cuenta de eso. Y no ver más allá de un día es triste, pero también es interesante saber que por cada día-límite que desaparece, comienza una nueva aventura, la espera de otra fecha que me hará plantearme algo nuevo. Desde aquí es imposible distinguir nada, realmente, nunca supe la forma, pero es algo que debes guardar para ti, porque tú sí lo sabes. Lo soportas de esta forma, sabías que no existía límite y yo decía lo contrario. Y con tantas noches sin dormir y tantos días unidos, tantas tardes y tantas palabras, no nos dimos cuenta de que yo sí sabía dónde estaban mis límites, y, cuando lo supiste, ya no era la persona que te hizo feliz, porque en realidad, todo era una ilusión para ti. Los límites no se pueden aplicar a las personas, algo que limita, no es infinito, y cada persona tiene los propios. Nada es para siempre, ni tú, ni yo, ni nadie. Disfruta de cada momento como si fuera la última vez...



http://www.youtube.com/watch?v=GGuN584_yNA

viernes, 6 de septiembre de 2013

No he cambiado tanto y lo sabes


Me desperté sabiendo que seguía un día más. Hoy he conocido el sabor de la lluvia en este lugar. Lo definiré como "sensaciones".
Extravagantes, nuevas, terroríficas, brutales, enérgicas... 
Las sensaciones me han hecho ser como soy, las asociaciones de las mismas siempre acaban haciéndome caer, pero es tan dulce... Y solo llevo 11 días aquí. Cada día descubro una sensación diferente, un aroma, un color, un tono de voz, o una mirada cómplice, y me hace sentir tan viva que me incita a seguir construyéndome, es magia.
Sensaciones, como despertarte un día más y emprender el camino hacia ninguna parte con la seguridad de que vas a terminar por encontrar lo que buscas sin quererlo, y apostar por algo mejor y acertar.
Me entiendes desde que te fuiste, pero en nuestros ojos solo hay invierno. Y seguirás siendo mi musa hasta que no pueda más o termines odiándome. Siempre supe que la verdad está en todas partes pero estamos demasiado ciegos para verla... Y tanto la venda como las formas para destruirla están en nuestras manos.

Cobardes, sin quererlo, somos así. Y yo no quiero querer más. Pero necesito sentir más sensaciones tan alucinantes como estas.


domingo, 1 de septiembre de 2013

No pride.

Estoy hablando con un fantasma en frente del espejo, consumiéndome. Entre caladas desaparezco y sigo con ganas de gritarte.  Que te gires y sonrías, el gesto que se llevó mi norte y ahoga tus ánimos, las piernas frágiles que entre las mías hacían malabares.

Miro por la ventana y solo hay frío, y los días no dibujan mis cuadernos. Me paro en esta oscura ciudad y retrocedo, tus ojos no dibujan las líneas de mi cuerpo.
Estoy en mi planeta buscando límites, cerrando puertas a mis ganas y enterrando las promesas, ponme otra más. Y vuela.

No me busques en las calles, quema mis textos y huye, tu espalda es el imán de la muerte y aún falta tiempo para verte... Aún sobran ganas de tenerte. Pensar en mí como forma de vida, destruye el tiempo que perdimos juntos y ríete.

Pasaré por tu calle, y rozaré tu puerta y tus ganas, coseré tus impulsos a los míos y por fin seremos... Aunque eso solo pasa en las películas.