lunes, 25 de agosto de 2014

Así estaba la semana pasada.

Me quería conceder este instante,
porque hoy me siento flotar como la sombra que hace formas en la pared. 
El ritmo vibrante está en mis venas, dentro de la burbuja de este nuevo espacio. 
Hay un color blanco reflejado en mis ojos, cristalinos, con el vapor aún templado de la brisa de la Verdad.
Todo es claridad, aun siendo tenue mi estancia, y mi visión diurna tiene significado antónimo, al igual que la persona que está encima de las teclas, desgastadas como el silencio que gritamos frente a frente.
En el espejo o en en el espejo de doble cristal.
En las vistas al vacío y en las caídas al horizonte que diviso desde aquí arriba, mi ciudad personal. 
Siento la pesadez de mis hombros como el mejor roce que me mece, tranquilo, entendiendo las notas musicales que viven conmigo.
Estoy sintiendo lejanas las ganas de volar, pero vuelven, a medida que exhalo. Pero a la vuelta me tumbo boca arriba. 
Y ahora viene lo mejor de todo.
Detrás de mi muro está la libertad, el poder de elegir el como, no quien soy. 
Y me pregunto de dónde salen estas curvaturas negras de la pantalla, estás finas líneas y círculos que me están echando la culpa de algo que me hizo crecer así. 
Y temblamos cada vez que nos vemos, dibujados como pinturas abstractas sin saber qué es en lo que nos hemos convertido.
Y vuelve la lucha contra la mitad, contra el medio, el gris, el medio lleno. 
O medio vacío para los que no saben de egoísmo, ni mediocridad pero conocen de la tristeza más desteñida que ha creado el planeta, 
conocida como la Persona.
La Persona que se conoce, o la persona que se da a conocer. En este laberinto con idas y venidas, e historias incompletas. Donde al final del capítulo, solo queda la risa, el humo y las despedidas.

lunes, 18 de agosto de 2014

Connotación.

Cuando en un rincón te acomodas tan rápido y fácil y lo sientes tu hogar,
callas.Estás callado y ausente en lo físico.
Parece que escucho a tu cabeza por dentro gritar,
moverse,
correr.
Pero... ¿hacia dónde puedo ir si esa senda está cortada?
¿Si el cruce de nuestras palabras se ha alejado tanto que estamos estáticos,
esperando a que venga la tormenta?
Porque ya nunca se va.
Porque nos gusta que la lluvia nos moje la espalda,
y nos resuene en los oídos.
Porque somos diferentes y lo saben.
Pero la única diferencia entre ellos y nosotros,
es que ellos gritan y se entienden,
y nosotros nos miramos.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Destemple.

No me borres las líneas,
no me borres el silencio encarado en el vidrio.
Ni la distancia hecha cenizas.
Era la goma elástica entre dos distancias,
que necesitaba soporte hasta el centro,
y al final nunca llegaba.
Era la barra de un bar un sábado,
y la ruina de unos labios,
pero casi siempre lo soñaba. 
Quizás las intenciones no vuelvan a ser,
ni la vida interior del fantasma,
que impulsa las ganas de creer,
en algo que rehuyo.
Inerte.
Atmósferas en nuestros cascos,
el dulce sabor,
por lo nuestro en mi cabeza,
por lo nuestro en tu nostalgia.