martes, 26 de abril de 2016
Unidos por generaciones
Los impulsos de toda generación empiezan y acaban en una cama. Y de cualquier cama del mundo a la conciencia de cualquier cuerpo. Nuestras metas nos dictan si la inocencia se queda o no, si pese a todo vamos a crecer o a compartir asiento con los niños del parque, o tragos amargos en bares bohemios. Nos limitamos a vivir rápido hasta el balance de diciembre, y es aquí donde expira otro capítulo. Y junto a él nos mecemos en los abismos de la contrición, haciendo que los días cuenten para estancarnos en esa nueva etapa. Somos la generación sensata aunque nos estemos perdiendo, pese a que compartamos más con nosotros mismos que con el resto. Queremos ser eternos cuando ponemos nuestra vida en orden, cuando alcanzamos la madurez suficiente para sabernos lúcidos, aunque frente el peso de lo que nace y lo que muere, solo nos quede la esperanza.
miércoles, 20 de abril de 2016
Reflexión.
Cuando la nada se apropia de tu realidad puedes observar las cosas desde otra perspectiva. Puedes recrearte limpio tras un espejo que sabes que no es el tuyo, y apostar tus cartas en juegos que sabes que no vas a ganar. Pero cuando ese estado se adueña de tu propia dualidad, empiezas a cuestionarte aspectos que ni siquiera existen, inventando grandes paisajes abstractos fruto de tus propias estructuras profundas de la mente. Y es aquí cuando llegas al fondo de lo que realmente eres, de tu esencia sin más matices que los únicos, sin más factores que vislumbren tu cuerpo aun con destellos tenues repletos de significado. Cuando cargas todas las armas con esa realidad y las disparas desde el conocimiento del no ser, empiezas a ganar batallas. Porque esas batallas hacen que te pierdas aún más en la contrariedad de tu propia lucidez. Y empiezas a formar parte del paisaje, creándote a su forma. Rompiendo con toda regla que te hace ser humano, solo con el fin de reconocerte.
sábado, 16 de abril de 2016
Atemporalidades.
El disfraz de mi significado revive entre los recuerdos
y el invierno que recorre mis huesos
me lleva a una zona atemporal.
Respiro hondo desde mis abstractas raíces para aliviar el frío,
pero no siempre lo soporto porque mi abrigo está mojado,
porque mi única protección vive en mi cuerpo
y no la diviso desde aquí arriba.
Las líneas que dibujo no se borran en la oscuridad,
y el silencio las hace singulares y eternas.
Las conexiones son lo único que permanece en esta realidad difuminada,
y puedo hacer que no se extingan,
que se aviven a medida que cojo impulso.
Sólo escucho lo que me dictan las sensaciones,
al enunciado que responde a una pregunta ambigua.
Y sigo tomando antibióticos contra el amor,
contra el miedo que me retrata.
Sólo escucho sus diagnósticos,
y me pitan los oídos,
y cuando me doy por completo desaparecen los síntomas,
dejo que mi alma libre roce cada milímetro de esta enfermedad.
Porque tus frenos están alerta de mis pies
ya que cada vez que huyo todo esto vuelve
y no me deja avanzar.
Vivo en la nube de las noches que no duermo
y los días que gasto creyendo que todo vuelve al mismo punto.
Y me veo flotando en el espacio,
porque cuando llegue el big bang
ya estaremos muy lejos de este planeta.
y el invierno que recorre mis huesos
me lleva a una zona atemporal.
Respiro hondo desde mis abstractas raíces para aliviar el frío,
pero no siempre lo soporto porque mi abrigo está mojado,
porque mi única protección vive en mi cuerpo
y no la diviso desde aquí arriba.
Las líneas que dibujo no se borran en la oscuridad,
y el silencio las hace singulares y eternas.
Las conexiones son lo único que permanece en esta realidad difuminada,
y puedo hacer que no se extingan,
que se aviven a medida que cojo impulso.
Sólo escucho lo que me dictan las sensaciones,
al enunciado que responde a una pregunta ambigua.
Y sigo tomando antibióticos contra el amor,
contra el miedo que me retrata.
Sólo escucho sus diagnósticos,
y me pitan los oídos,
y cuando me doy por completo desaparecen los síntomas,
dejo que mi alma libre roce cada milímetro de esta enfermedad.
Porque tus frenos están alerta de mis pies
ya que cada vez que huyo todo esto vuelve
y no me deja avanzar.
Vivo en la nube de las noches que no duermo
y los días que gasto creyendo que todo vuelve al mismo punto.
Y me veo flotando en el espacio,
porque cuando llegue el big bang
ya estaremos muy lejos de este planeta.
miércoles, 13 de abril de 2016
Pasajes.
Con las alas mojadas no se puede volar,
pero ellos rezuman plumas de cada poro.
En ese planeta bloquean al resto,
edificándose piel con piel,
aliviando la cicatriz del tiempo.
Cuando empieza el ciclo,
se encuentran furtivos,
esperan para sorprenderse con el beso del preámbulo
mientras juegan a perder la noción
y a olvidarse de la realidad.
Es el afán del planeo por el ocaso entre piernas y libido,
dictando leyes que van a romper,
contribuyendo al desgaste de la indignidad,
ya que cooperan en el mismo circo.
Y cuando están dentro,
se ponen etiquetas estúpidas,
se recrean sagaces enredando el rollo de su película.
Pero después la revelan tirándose a la cama,
silbando el jazz que les hizo rebelarse.
Más tarde se beben el cuerpo
conociendo sus más intrínsecas partes,
rompiendo las reglas que pusieron un día.
Se termina su noche con su impaciencia y llega la mañana
y su olor permanece cuando están perdiendo los autobuses,
cuando critican a su vaga estima
por habérsela dejado toda entre sábanas.
Por saber que los pasos que han dado en el día
les harán preguntas
y sus cuerpos tendrán todas las respuestas.
viernes, 8 de abril de 2016
Gritos a las 2:43
Soy como un libro que no acaba nunca,
y al final no me puedo enamorar de mi misma.
Solo busco entre metáforas
algo que pueda salvarme,
pero no me sale.
No me sale ni un fonema articulando esta boca que no es mía,
ni este reflejo que me asusta.
No puedo dibujar más,
ni subrayar un antónimo que describa mis ánimos,
porque la fuerza se me escapa por los ojos,
estos ríos que limpian mi inocencia
se están amontonando en mi cabeza,
y allí dentro no mojan,
porque tiñen de azul mi conciencia,
Porque el grito que no doy me está matando,
las caricias que no regalo me están dejando sin sangre en las venas,
el olor de la nostalgia vive en mi almohada
y por eso le cuento secretos,
le canto nanas,
me pierdo entre las sábanas,
me construyo entre recuerdos.
Me puede la intertemporalidad,
me duele desconocer los pedazos de mi que escribo
y que no entienden.
Soy el abrir y cerrar de los ojos cuando sólo queda eso,
cuando todos se han ido.
Y después respiro profundamente para no sentir los sentidos
Mientras se apaga el día,
pero sigo brillando en la ventana más alta del bloque,
rodeando las velas del genio que me ha hecho un eterno en la piel,
y sigo las pautas para volver a escapar,
y para huir de la realidad que no quiero ver.
Quiero que el vértigo me acabe por desquiciar,
volar lejos,
coger ese avión,
dejar a mi alma caer esparcida por el cielo.
Quiero vivir en el oasis de mis espejismos,
y que cuando muera,
me estudien los filósofos.
y al final no me puedo enamorar de mi misma.
Solo busco entre metáforas
algo que pueda salvarme,
pero no me sale.
No me sale ni un fonema articulando esta boca que no es mía,
ni este reflejo que me asusta.
No puedo dibujar más,
ni subrayar un antónimo que describa mis ánimos,
porque la fuerza se me escapa por los ojos,
estos ríos que limpian mi inocencia
se están amontonando en mi cabeza,
y allí dentro no mojan,
porque tiñen de azul mi conciencia,
Porque el grito que no doy me está matando,
las caricias que no regalo me están dejando sin sangre en las venas,
el olor de la nostalgia vive en mi almohada
y por eso le cuento secretos,
le canto nanas,
me pierdo entre las sábanas,
me construyo entre recuerdos.
Me puede la intertemporalidad,
me duele desconocer los pedazos de mi que escribo
y que no entienden.
Soy el abrir y cerrar de los ojos cuando sólo queda eso,
cuando todos se han ido.
Y después respiro profundamente para no sentir los sentidos
Mientras se apaga el día,
pero sigo brillando en la ventana más alta del bloque,
rodeando las velas del genio que me ha hecho un eterno en la piel,
y sigo las pautas para volver a escapar,
y para huir de la realidad que no quiero ver.
Quiero que el vértigo me acabe por desquiciar,
volar lejos,
coger ese avión,
dejar a mi alma caer esparcida por el cielo.
Quiero vivir en el oasis de mis espejismos,
y que cuando muera,
me estudien los filósofos.
domingo, 3 de abril de 2016
Diálogos de domingo.
La vida me da cambios y yo los hago laberintos,
porque los caminos siempre tienen finales.
Las teclas resbalan,
me preguntan un por qué y mi respuesta es cíclica.
La transparencia es una pose difícil,
pero si te la descifran te vuelves hasta invisible.
Y eso me pasa cuando conectamos:
Me llevas tan alto
que se desintegra lo poco que queda de mi cuerpo débil,
pero que está dispuesto a pelearse una vez más contigo.
Vivo en la curvatura de una puesta de Sol,
esperando algo que siempre queda atrás,
desgastando bolígrafos en servilletas,
y al final solo queda tinta de recuerdos y metafísica.
No sé atenuarme las ganas de mostrarte mi mundo,
odiarte hasta que me ames,
preguntarme algo que al fin y al cabo,
está en mis ojos.
Yo sigo viviendo en una instrumental de Lechowski
concentrando todo lo que grito en silencio,
mientras tú vuelves al mundo real
para olvidar por un rato
el cosmos que creamos.
porque los caminos siempre tienen finales.
Las teclas resbalan,
me preguntan un por qué y mi respuesta es cíclica.
La transparencia es una pose difícil,
pero si te la descifran te vuelves hasta invisible.
Y eso me pasa cuando conectamos:
Me llevas tan alto
que se desintegra lo poco que queda de mi cuerpo débil,
pero que está dispuesto a pelearse una vez más contigo.
Vivo en la curvatura de una puesta de Sol,
esperando algo que siempre queda atrás,
desgastando bolígrafos en servilletas,
y al final solo queda tinta de recuerdos y metafísica.
No sé atenuarme las ganas de mostrarte mi mundo,
odiarte hasta que me ames,
preguntarme algo que al fin y al cabo,
está en mis ojos.
Yo sigo viviendo en una instrumental de Lechowski
concentrando todo lo que grito en silencio,
mientras tú vuelves al mundo real
para olvidar por un rato
el cosmos que creamos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)