martes, 23 de agosto de 2016

Sin cruce de miradas

Al leer mi poema favorito,
he imaginado tu nombre,
y la nostalgia de mi reloj ha dejado que me des cuerda.
Los gatos están hambrientos de sombras,
sin embargo, yo vivo de sensaciones.
Y la musa arrepentida, vuelve a su celda.
El ego supura verdades violentas,
vidas inconclusas;
Y empiezo a desahuciar eternidades por las noches.
Empiezo a caminar errante por el brote sucio de los días que fueron,
pero que ya nunca son,
Y mis alas empiezan a batir tan fuerte que me anestesian.
Quiero borrar los límites 
que cercan un pasado que no toco,
pero que hago mío,
y descompone toda la humanidad que tengo.
Quiero ser ajena al dolor,
extraña al placer,
y sinónimo de sensible.
Me gustaría meterme en otras pieles
desde el alma;
para obligarlas a rendirse ante 
un amor,
al que nunca conocieron.

No hay comentarios:

Publicar un comentario