miércoles, 28 de noviembre de 2012

Solo somos.




Debe ser, que cuando pierdo el norte llega por el lado contrario y me estampa un verano en la cara, la delgada línea del círculo polar cubre mis huesos rígidos, mientras que me llevas de la mano a nuestro meridiano. Días que pasan volátiles y esa forma que tienen tus ágiles pies cuando te adelantas a mis pasos. Debe ser por el diamante en bruto de sus ojos grises, por la sonrisa de primavera o los gritos locos de su mente. Y jugar por jugar en el mar del pensamiento, y yo una hija de puta que deslumbra tu vida entera con el terrorismo de las caricias. Terciopelo entre sábanas y un sueño que activa el pulso de las sombras entre velas, sueña fuerte.
Observa entre el foco que alumbra tus cenizas, son muchas personas, pero ellas están vacías. Y el calor de mis frías manos se clava como estacas, y mírate, solo eres libre cuando te limpias el polvo de nuestras siluetas en tu cabeza. Voy a explotar de amor sin quererlo, pero te lo escupo en palabras. Que te quemes por mis mañanas y no te ahogues entre polvos por las noches, llega el domingo y soy un muerto viviente. Que somos afines, y sin quererlo me convierto en mi, por este vaso y mi droga te lo puedo decir. La famélica sonrisa que se desvanece pero que estalla a la vez, nadie sino yo escapa de la niebla. Vuelvo a la luna, pero es demasiado para mi, creo que te lo conté un día, pero íbamos demasiado ciegos y nos clavábamos las pupilas...

domingo, 18 de noviembre de 2012

Seamos los perdedores.


Cuando vienes yo me voy, creo en esto y se que soy, en mi mente me das cuerda y desespero
el fuego entre mis textos con el humo al que regreso.
Mi mirada de antes de presentarte, pago con
palabras y puedo verte de lejos.
Mi rostro borro con fuentes y no dejaste rastro, me alimento de suspiros.
Luces a lo lejos, todavía estas muy vivo, no
hay color en mis retinas, lo siento y te esquivo. El día llegará, como jóvenes, gritando en un portal temblando y perdiendo trenes, nunca vienes, ausencia, ya no tienes nombre, me desangro en el puente de tu sonrisa, y subo corriendo por si vuelves.
Se agrandan pupilas a tu paso, energía y desanimo, queriendo renunciar por palabras como lagos
En una acera caminando, con impulsos y con pasos,te cuento lo que siento, pero no te encuentro en los atascos.
En mi mundo tienes parte, yo en tu atmósfera de sueños prefiero contemplarlo.
Los empates entre sabanas, ni te lo imaginas... Buscando el equilibrio, y en la nada solo hay ruinas. Un motivo entre mis puntos, nunca digas nunca, me perderé en las calles y me espera tu sombra.
Te deje nacer y lo hicimos, el amor en las noches de mi olvido, y crece la guerra, solemos decirlo.
Rompí con mi misma, me miráis, me siento única
no me entienden los espejos cuando voy sobria.
Y lo asumo por ahora y lo echo a perder, el
vacío que quedó se deshace en mis noches 
aunque regrese a la nostalgia a medida que amanece.