No sé qué fui. Distraerme entre aquellos árboles completó mi vaso lleno de agua, y desbordó. Estaba perdida en lo más profundo del laberinto, más allá de la soledad, y cerca de la completa cercanía a la desesperación. Pero los brazos desperezándose esta mañana me hicieron comprender. Lo vi en aquella pared pintado, vi las lagunas de la noche arañando mi día y supe que era real, que había alcanzado un paso más, y estaba acercándose. Desde lo más alto de mis ideas disparo a quemarropa tus costillas, una vez más, como si no hubiera pasado el tiempo. Tengo restos de tu piel entre mis dedos, y una ristra de sueños enlazados por la distancia. Sólo déjame sola. Sólo inventa otro norte diferente y haz que lo pierda como la primera vez, sólo arde tú solo esta vez. Y olvida que algún día fuimos, ya no existiremos nunca más de esa forma. Sigues ladrando, pero no me gimes al oído, ya no me muerdes las ganas, ni revuelves las llaves de tu puerta entre mis sábanas. Cuando abras los ojos no estaré allí. Quedan demasiadas cosas pendientes, pero nunca más volverán a ser como esperábamos. Ya no soy lo que buscabas. Soy material puro, y no necesito más huecos a mi medida, no más caminos cortados ni heridas con sal. Solo la puta brisa de ese recuerdo, nada más. Agradezco hablar conmigo desde dentro, y contigo desde el infierno. Las balas que dejaron cicatrices en tu ombligo viven en ti. Y no necesitas abrirlas, ya no necesitas estas manos. Te acercas a mí cubierto de alfileres, pero mi lengua es más peligrosa, me gustaba perder mientras tú lo intentabas. Ahora no tienes ni idea de lo que necesito. Yo sigo viendo la luna clara aunque llueva, tú sólo ves el sonido de las copas. No quiero que me entiendas más.
https://www.youtube.com/watch?v=Ffgsf3pqaD8
No hay comentarios:
Publicar un comentario