martes, 15 de enero de 2013
Cada persona es única.
Imaginándome las salidas por las noches y plantando cara por la mañana. Mis fantasmas juegan conmigo a no dormir y sigo preguntándome que solo tengo yo el control, aun así caigo, pero vuelvo a nacer entre preguntas con respuestas inconclusas. ¿Cuándo terminará y cómo volveré a empezar? Y sosegar el aire que se corta en los pulmones y mi almohada mojada en la oscuridad mientras trato de resolver el misterio de este laberinto. Y cuando me quiero dar cuenta, despierto de nuevo y otra vez vuelvo a ser yo, a controlar mis preguntas y mis respuestas, a plantear un cambio que me haga brillar. He caído tantas veces que no sé si estoy en pie de nuevo, aunque esta noche no haga más que preguntarme si puedo seguir en la línea curva de mis sueños. Unos tan claras y otros borrosos.
Y la fuerza vuelve a mí una vez más y consigo mantenerme, mi soporte soy yo misma, ¿quién va a creer en otra persona si no veo a través de mí? Y absorber la tinta de mis textos rompiendo con lo absurdo, y así algún día, encontrarme en mi interior desnudando mis miedos y sentirme orgullosa, porque nadie me conoce mejor que yo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario