lunes, 20 de diciembre de 2010

Y ahora toca pensarlo.

Fuimos quienes escapamos  una noche de la realidad del día a día. Fuimos nosotros los que pudimos resistir la presión y también el frío de nuestro nido.
Y volamos hacia el paraíso sin movernos del suelo. Y probamos aquel sabor, dulce como tu sonrisa al iluminarse.
Fuiste tú quien me cuidó y me hizo sentir viva, libre, con solo rozar los poros de mi piel.
Y, tal vez fui yo, la que te guió a la locura plena, hacia un final sin retorno.
El destino escrito nos dejó a un lado, perdidos en la inmensa oscuridad, donde empezamos a encontrarnos con aquel beso robado.
Nadie sintió de aquella forma, nadie supo de que material están hechos los mejores deseos. Nadie supo nada de la historia sin principio de dos almas perdidas en la grandeza de un mar de dudas. Y por una caricia, por un suspiro tuyo, o por una mirada, te bajaría mil estrellas del cielo, porque sé que entre ellas una brilla con más intensidad, tanto, que hasta se quema. 
Ella sería guía de tus pasos en falso, ella sería musa de tu inspiración.
Ella, con sólo un gesto, te haría ver un Universo, del tamaño de sus pupilas.








-"Y dejo pasar, dejo pasar la vida..."

1 comentario:

  1. Acabo de descubrir tu blog, curioso aunque un poco triste, deberías escribir cosas más bonitas :)

    Un abrazo

    ResponderEliminar