Las cartas que preparé se están quemando a medida que pasan los días, ya no estoy aquí, ya no estoy aquí y tú te vas alejando de este lugar.
En el camino no dejé de mirar atrás para perder el tiempo que no tuve o para tropezar de nuevo contigo, en un lugar diferente a... esto.
No me he ido y ya no estoy aquí, y no me importa la hora que marque el reloj, ese que nunca llevo, ese que tú me prestas cada noche. Y mi cabeza sigue preguntándose por qué siempre es de noche en esta historia, y cuando amanezca ya no estarás para verlo.
Perdiendo trenes en un autobús, y... vuelve a empezar otra semana, ya queda menos para esperar en el andén de las despedidas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario