lunes, 27 de agosto de 2012

Creo que el momento ha llegado...


Algun día me vas a encontrar. Por encima de tu mundo. No quiero pensar
en nada más. Tú y yo, vivimos y morimos cada día. Pero por caminos
diferentes. En una nube fría, sin sentido ni dirección, puedo ver cómo cambian las 
personas especiales. Ya no puedo avanzar ni tampoco retirarme,
solo cambio de sentido, cojo mis cosas y me voy para siempre.
Para SIEMPRE. Con la persona que va a pasar el resto de mi vida conmigo,
esa soy yo. Con la misma emoción por vivir algo nuevo y ganas de 
encontrarme otra vez sin ayuda. Me voy de aquí porque ya di demasiado 
y con el impulso del fracaso he vuelto a pensar en mi por un rato.
En qué pensabas mientras estabamos flotando en el cielo? En qué
piensas ahora cuando me estoy yendo para siempre? Aparezco, entro,
permanezco, y ahora, al final de tantas cosas, me vuelvo a ir para aparecer
de nuevo en otro planeta. Recuerdo tanto que ni siquiera siento dolor, porque ya no tengo espalda.
Pero alzo la cabeza y miro alrededor, nadie sabe cuando puede crecer una flor
en un nuevo jardin sin que vuelva el dolor... Un poco de lluvia para que no
decaiga.. Y que el frío se vaya de mis huesos al ritmo de un acorde. 
Y respirar, mirar, llegar a ver a través de aquel cristal sin necesidad de
volver a tocarte. No es momento para imaginarlo, ni siquiera para llorar cuando todo el mundo duerme.
Lo que importa es formar parte de algo que no te haga preguntarte por qué,
algo que te vea tal y como eres sin necesidad de hablar. Y dar todo otra
vez sin necesidad de recibirlo, pero con un disparo de emocion y una inyección
de ilusiones. Construir desde las ruinas no es fácil, pero... ¿Hay algo en lo que creer en el día de hoy

No hay comentarios:

Publicar un comentario