La brisa de la abierta ventana que da a la calle está dañando en lo más profundo. Respirar. Mirar hacia abajo y solo ver sombras sin rostro, almas sin cuerpo, vidas sin rumbo. El último suspiro en la nuca se dispara en mi cabeza, la última caricia se clava en mi espalda. Los sueños nocturnos se vuelven realidades... La realidad, el pensamiento más frágil que vuelve cada mañana, los motivos sobran. La última gota de agua que cayó del más profundo interior de tus ojos, ha desaparecido y ahora es aire. Vuela, vuela para que cada día que pase, cada minuto que se vaya, haga historia. Deja de perderte entre tus inmensas dudas, la piel. Tu vida. Es lo único que importa. ¿Casualidad? Eso no existe.
Ven a por mi, búscame en tu interior, puede que en mi interior, ataraxia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario